Disclosure en vivo: una fiesta paralizante

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Por:  Joseph Llano 
Fotografía por:  Sebastián Pedroza Vera   

Recién anunciada la cancelación de Lollapalooza, muchos de los corazones que durante años habían esperado en festivales como Estéreo Picnic al proyecto conformado por los hermanos Lawrence, sentían una ruptura al ver escaparse la oportunidad de tener en vivo a la banda más importante del House en estos momentos de todo el planeta, horas después se afirmó que el show de Disclosure seguiría en pie para Colombia, en lo que se conoció luego como la gira que llevarían a cabo por Sudamérica.

Así comunicado el mensaje del 16 de septiembre como fecha de llegada de uno de los eventos más importantes en el año para Bogotá, se dio a conocer que Medellín también disfrutaría del espectáculo el sábado 17, comenzando como pan caliente a difuminarse la noticia y a encenderse la actividad en redes sociales que conllevó el éxito del concierto, consiguiendo en la capital boletería totalmente agotada y gente corriendo a una semana de presentarse el show, buscando entrada para una fiesta que se ve lejana de repetirse, al menos durante los años cercanos.

Siendo ya el día, los ánimos andaban calientes, con una semana musical impresionante que dio poco tiempo para descansar. Después de haber llegado a las 3 de la mañana tras Hermoso Ruido, salí al día siguiente para vivir el último día del Bomm, acabando la jornada a eso de las 8 p.m., quedaba pendiente dejar a un nuevo amigo en la terminal de transportes, comer algo e ir a hacer la fila para recibir la acreditación al concierto. Todo estaba de sobre tiempo, acumulándose las llamadas a última hora, de la familia, de los contactos de trabajo, de los amigos, hasta que volando se pasó todo y me veía ya camino al lugar del evento padeciendo los alcances del trancón clásico de esta ciudad.

Después que la ruta en la que iba me dejó más de 10 calles del sitio, tocó apurar el paso, algo desconcertado sobre el rumbo de la llegada, persiguiendo personas que parecían venir en multitudes a ver al dúo inglés, sin embargo seguía siendo algo confuso porque la mayoría terminaba quedándose en una esquina o llegando a algún bar cercano a embriagarse. Llegué al lugar y me encontré con una fila impresionante de personas que hacían de todo una locura, algo emocionante, esperé unos minutos y en menos de nada ya estaba adentro de un mar espectadores, que por fortuna tenían muy buena actitud y que desde la posición más cómoda, en parche conversaban mientras se aproximaba la hora esperada.

Ya adelante y con el paso a esa parte de la tarima bastante fácil, estaba en un espacio cómodo, el perfecto para disfrutar del show, solo, debido a la dificultad de comunicación para poder encontrarme con mis demás compañeros, lastimosamente y por todo el afán del día tampoco hubo lugar para ver a Mao Loading y Julio Victoria, dos promesas de la nueva ola de electrónica colombiana que en algún momento estoy seguro van a seguir creciendo para ser deseadas en otros países.

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Quedaba entonces esperar el momento del inicio y así fue. Durante la prueba de sonido que se preparó con eficiencia, la gente a mis lados gritaba al unísono, tanto, que alcancé a sentirme sordo. ¡Claro! Ya estaban subiendo, era cierto, era real, no había nada que hacer, no era un sueño, empezaba el momento de olvidarse de todo, pertenecer a Disclosure por una hora y media, sonó la voz de Aluna George, efectivamente arrancaron con “White Noise” momento en el que miré atrás y  estaban algunos ojos totalmente perdidos, nadie triste, todos emocionados.

Disclosure en Bogotá

El segundo asalto: “F For You” una de las más conocidas, todos coreando una canción que desde hace mucho querían ver. Pasando por canciones como “Jaded” y “Magnets” el show de luces se volvía cada vez más contundente, grandes espacios que sumergían entre la confusión de en cual fijar la atención. De a turnos Guy Lawrence performeaba en los equipos, los pads y los platillos, mientras que Howard disfrutaba también de las máquinas y el bajo como una extensión de su cuerpo, disfrutando del sonido que habían creado. Vinieron también “Omen” canción que se popularizó en radio y que como efecto del regreso explosivo con Sam Smith hizo que los asistentes volvieran a encontrar la excusa para perder la cabeza, “Nocturnal” y “Bang That” poseyendo todas visuales que hipnotizaban y les robaban la atención de vez en cuando.

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La bandera de Colombia cumpliendo su cometido de estar en manos de Guy, liberó el destelló de emoción con “Holding On” una vez más se enloquecieron, una vez más la sensación de cada lado reflejaba su trabajo, todos saltaron, todos gritaron, pasados unos minutos y en algo de descanso, volvieron para traer con ellos a Brendan Reilley, cuando anunciaron a un invitado especial, nadie podía creerlo, llegando a pensar en las más remotas posibilidades, apareció en uno de los momentos más emotivos del concierto con “Moving Mountains” y despedido el invitado, la bomba final: “Latch”.

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Ya éramos completamente suyos, tal fue la emoción que una chica que estaba a mi lado se declaró al chico que le gustaba, las amigas no paraban de saltar, de abrazarse, me dijeron “Por fin se le declaró”; era tiempo del amor, a mi frente se abrazaban, a mis costados se besaban, era una celebración por todos los rincones y así se despidieron felices del público que recibieron, perdidos a más no poder.

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Luego me encontré con varios amigos, también todos nos abrazamos, la música bien hecha hace eso, no tiene que pelear con nadie, ni pagar estrategias gigantes de mercadeo. La música sincera consigue popularizar algo que para la radio comercial no lo es, la música hecha con cariño lo replica y agota boletería, siembra un sentimiento de unión que brota en el aire y que mantiene así durante un tiempo, vivo hasta su regreso.

Lo bueno:

  • El rápido acceso al concierto.
  • La zona de comidas.
  • El sonido estaba impecable.
  • El show de luces contundente.
  • Una gran organización en general.

Lo malo:

  • Algunas personas en altos niveles de alcohol y psicotrópicos, sin embargo la acción de la policía y la organización fue rápida para permitir que no se presentaran problemas en dicha situación.
  • La basura que dejó el público al final del concierto, aún no aprendemos a ser más limpios con los lugares a donde vamos a disfrutar.

Agradecimientos a: T310 | Absent Papa[/vc_column_text][vc_single_image img_link_target=”_self” image=”12954″][/vc_column][/vc_row]

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