FAC51: “The Haçienda must be built!” y la deconstrucción del altruismo musical

Placa del Haçienda (Tomado de “The Hacienda Must Be Built!)

[jumbotron background=»#333333″ color=»#ffffff»]Con lo que no contaban todos es que el Haçienda se convirtió en el lugar de muchas historias que marcaron para siempre a la ciudad, a la historia de la música y a nuestros protagonistas.[/jumbotron]

Por: Alejandro Echeverri  

 1982: Dos años han pasado desde que Joy Division se desintegró como consecuencia del suicidio de Ian Curtis. Desde entonces New Order, banda formada desde las cenizas comenzó a ganar reconocimiento por su álbum debut “Movement”. Tras esto, las  mentes detrás de Factory Records, su sello discográfico, ya pensaban en algo mas: retribuirle a Manchester lo que les había dado, tanto a la banda como a Factory: un lugar para “socializar” y promover la música, ¡Y cómo no hacerlo teniendo a Rob Gretton y a Tony Wilson como sus principales líderes!

Con lo que no contaban todos es que el Haçienda se convirtió en el lugar de muchas historias que marcaron para siempre a la ciudad, a la historia de la música y a nuestros protagonistas.

1982-1987: ¿Toda esta locura tiene algún sentido?

(Tomado de “Ben Kelly Design”)

Tony Wilson, director de Factory Records y quien fuese famoso por su programa So It Goes en la cadena Granada TV a finales de los 70’s por presentar múltiples bandas Punk y Post-Punk y por haberles dado un espacio televisado a The Sex Pistols; junto con Rob Gretton, partner de Wilson y cofundador de Factory propusieron a New Order fundar un club, a raíz de la visita de ambos a Nueva York y encontrar allí inspiración en clubes famosos como “Danceteria”, “The Paradise Garage” o “The Loft”. Estos sitios ofrecían una experiencia casi “avant-garde” respecto a lo convencional (en Paradise Garage no ofecían alcohol ni comida sino drogas para “intensificar la experiencia”, por ejemplo) y de alguna manera Gretton y Wilson querían adaptar el sitio propuesto a la escena Post-Punk que se estaba viviendo en su momento.

Rob fue quien insistió a la banda (literalmente, porque no paraba de ofrecer la idea) hasta que New Order aceptó: irían por mitades, asumiendo la banda 35.000 libras esterlinas y Factory las restantes 35.000, este fue el costo aproximado de apertura del club.

Gretton se caracterizó siempre por ser una persona impulsiva y pasional, que tomaba riesgos grandes así supiera que estos tendrían consecuencias (Peter Hook lo define cómo un “apostador compulsivo”). Tony Wilson era simplemente el “facilitador”, el cual daba vía libre o rechazaba las determinaciones de Gretton, además de encargarse del lado “artístico” del club, en términos musicales (en algunos casos).

¿Pero qué se puede esperar cuando ninguno de ellos tenía experiencia en administrar clubes, ni mucho menos gastos? Las 70.000 libras presupuestadas para la apertura no fueron suficientes a raíz de los gastos de adecuación arquitectónica, a cargo de Ben Kelly, diseñador que estuvo presente hasta el fin de los días del Haçienda. Ni que decir del sitio escogido por Gretton y Wilson: un edificio de tres plantas situado a lo largo de una esquina en Whitworth Street, que poco tenía de club y que hizo del Hac un problema en términos acústicos, arquitectónicos y térmicos.

El exterior del Hac. (Tomado de: Mancy)

Muchas historias pueden ser contadas a lo largo de sus primeros años: pérdidas contínuas por robos del mismo staff, técnicas de “mercadeo” ideadas por Gretton que no fueron tan satisfactorias (una de ellas consistió en un “gig ultra-secreto” de The Teardrop Explodes en 1982 por el que Gretton pagó 3.000 libras: fue tan secreto que sólo 8 personas asistieron), quejas del público por lo frío que podía ponerse el lugar cuando no estaba lleno (de hecho el club no se llenó totalmente sino hasta años después de su apertura). Ese es el problema cuando contratas a tus amigos para labores que no conocen, ¡igual, son tus amigos!

Las pérdidas que arrojaba el club mes a mes, año tras año eran totalmente cubiertas por los ingresos que New Order generaba a raíz de la venta de sus discos y de las giras. Wilson y Gretton siempre tomaron capital de ellos y curiosamente la banda dejó por sentado que se estaba administrando bien el club, independientemente de las pérdidas, ya que ellos nunca eran notificados de los gastos que el sitio generaba ni mucho menos de cuánto dinero se tomaba de sus ingresos para financiarlo.

Tiempo después de ver los resultados y nulas ganancias Stephen Morris y Gillian Gilbert decidieron ceder su parte a Peter Hook y a Bernard Sumner, siendo estos últimos los accionistas mayoritarios a partir de ese momento, creyendo con esperanza de que esto les significaría ganancias cuando el club generara por fin ingresos.

Pero, ¿toda esa locura tenía sentido?

1988-1991: Una noche en Ibiza y la explosión del Acid House… ¡Es un milagro que hayamos sobrevivido!

Estilo “Baggy”, característica principal de la escena Madchester a finales de los 80’s. (Tomado de “The Haçienda Must Be Built!”)

1988: Ibiza. New Order se encuentra grabando su álbum “Technique” en el Studio Mediterraneo. El lugar en el que están vive de fiesta 24 horas al día, 7 días a la semana. Peter Hook se ve envuelto en cantidad de episodios bastante curiosos de cuenta de las fiestas hasta el amanecer impulsadas por las drogas, pero, hay algo particular en esto: el éxtasis (MDMA). Fue la primera vez que Hook ingirió la sustancia, llevándolo a ser un usuario diario de la misma durante cuatro meses de estadía en Ibiza.

Esos meses llenos de fiestas imparables hicieron que Technique no se completara en España sino en los estudios de Peter Gabriel (Real World Studios, en Bath, Inglaterra), pero hubo algo particular cuando los miembros de la banda llegaron a Manchester: el Acid House había estallado.

El Haçienda vivía noches de lleno total, impulsadas por el éxtasis y los mixes hechos por Mike Pickering, Jon DaSilva y Dave Haslam, DJ’s que formaron parte integral de la historia del club. Personajes como los Happy Mondays y los Stone Roses fueron partícipes en este punto, en dónde el club sirvió como medio para mostrar su trabajo, con el subsecuente éxito que les trajo en sus carreras y la formación de lo que se conoció como el “Madchester”.

Las noches principales del Haçienda fueron los lunes, viernes y sábados: “Temperance Club”, “Nude” y el live de DaSilva y Haslam respectivamente.

The Hacienda. Tomado de : http://www.undermagazine.es/

La historia de locura, de fiestas hasta el amanecer, de LSD y de éxtasis, la música que influyó la escena y la cantidad de gente que quería vivirlo hizo que las cosas se salieran de control: peleas masivas en la entrada del club, descontrol por cantidad de drogas que algunos ravers tomaban e inclusive “bromistas” que disparaban cartones de LSD o pastillas de “E” a aquellos que no eran consumidores (bastante cómico el dato pero era cierto: algunos tenían muy buena “puntería” para poder insertar uno de estos elementos en la boca de alguien). Todo esto llamó la atención de las autoridades, la cuales comenzaron a ver el club no exactamente con buenos ojos, sobretodo después de que Claire Leighton, una chica de tan solo 16 años de edad muriera en la pista de baile del club debido a una reacción alérgica al LSD que había ingerido antes de ingresar al sitio y durante la noche.

El éxtasis se volvió tema de preocupación nacional y esto hizo que el club tuviese que endurecer las medidas para controlar lo que pasaba dentro, en materia de drogas.

Para 1991 la historia de gloria del Hac había cambiado por una muy turbia y desesperanzadora.

1991-1997: Gunchester y el final del Hac 

Así lucía la Cabina de DJ. The Hacienda. Tomado de : http://www.gregwilson.co.uk/

 Manchester vivía una época de violencia que iba en aumento. Las principales pandillas de la ciudad encontraron en los clubes un refugio en donde no sólo podían pasar por ravers y disfrutar la escena sino que también podían establecer dominio para la venta de drogas. El Hac fue testigo de múltiples problemas por esto. Esa situación contribuyó a que a Manchester se le conociera coloquialmente como «Gunchester» a raíz de la ola de violencia. El club no fue ajeno a esto y para ello se tomaron decisiones como reforzar la seguridad (en ese momento era el club que más dinero gastaba en ese aspecto en Inglaterra).

En enero de 1991 el sitio tuvo que cerrar durante tres meses a raíz de la violencia que se vivía dentro, noche tras noche. En ese tiempo se decidió reformular el esquema de seguridad con la idea de mitigar la violencia, a largo plazo, sin ningún resultado.

Después de la reapertura del club fueron años sobreviviendo con financiación de Hook y Sumner, hasta que finalmente en 1997 el club vio su final, después de 15 años de supervivencia.

En palabras de Hook: “El Hac fue el fruto del ego personal y el amor a la música, más que un negocio”.

Peter Hook and Stephen Morris en The Hacienda. Manchester, 1985. Fotografía: Kevin Cummins/Getty Images

Peter Hook and Stephen Morris en The Hacienda. Manchester, 1985. Fotografía: Kevin Cummins/Getty Images

Legado

Los actos que aparecieron en el Hac fueron parte importante de su legado, acá varios de ellos…


https://www.youtube.com/watch?v=Nh2bonnjv70
https://www.youtube.com/watch?v=oUjUTG3hwyQ

https://www.youtube.com/watch?v=5ADoBW0c-18

Éste post está basado en el libro: “The Haçienda: How not to run a club” por Peter Hook (Simon & Schuster Ltd.) el cual pueden encontrar en Amazon.

FAC_51_Hacienda_Poster

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