Reseña: Estados Alterados – Intruso Armónico

Por: Daniel Ospina 

Es como si quisieran retomar las cosas por donde las habían dejado en Rojo Sobre Rojo.

“Esto deberían estarlo estrenando en el Jorge Eliecer Gaitan”.

Eso fue lo que pensé cuando las ultimas notas de “Muévete” sonaban en el Hard Rock Café Bogotá hace casi un mes. Me costaba creer que un referente tan importante para entender el rock colombiano, y en mi caso concreto, un referente para explicar que el hecho de ser de un país tropical no te obliga a aceptar la música tropical como la única verdad, estuviera estrenando su nuevo álbum en un contexto tan empresarial como ese.

No me malentiendan. Fue un buen show y una buena noche. Pero apreciar a Estados Alterados para mi implica ser parte de un montón de publico en espacio reducido saltando, cantando, conmoviéndote o dejándote volar la cabeza por sus temas. Y mas que eso: es lo que se merecen para estrenar un álbum como el que estrenaron esa noche. Al menos estoy satisfecho porque presiento que volveré a verlos y en un contexto mas acorde a su categoría.

Si, se que me deshago mucho en elogios. Pero pasa que cuando escucho el nombre de Estados Alterados, siempre hay algo que se me hincha de orgullo en el corazón. Es un nombre que siempre me llena de esperanza en una escena colombiana que generalmente es muy cerrada a las maneras anglosajonas bajo el argumento de que se corre el riesgo de ser una “copia” de otro lugar y no algo autentico. Es verdad que existen copias baratas rondando por ahí, pero no por esa razón ese tipo de bandas pierden valor con las que rescatan el folclor

Estados Alterados Intruso Armónico

Y en esa discusión, ellos le llevan la contraria a eso y a muchas cosas mas.

Nacieron en Medellin cuando el metal y el punk eran los que se robaban las miradas a finales de los ochenta en la capital de la montaña, y cuando Bogotá andaba mas pendiente del estilo “rock en tu idioma” con el que se manejaban Pasaporte y Compañía Ilimitada, o los de Hora Local mas influidos por la Movida Madrileña. Era un contexto teóricamente imposible para que “Elvis” Sierra, “Ricky” Restrepo y “Tato” Lopera pudieran emerger con el synthpop cargado de introspección en el que Depeche Mode, New Order y OMD eran referentes inevitables para situar su sonido.

Y resultó todavía mas sorprendente que su debut homónimo de 1991, Cuarto Acto de 1993 y Rojo Sobre Rojo de 1995 consiguieran colar sencillos en las listas y ganarse el respeto del publico rock de Colombia, que siempre ha sido mas bien cerrado cuando se trata de acoger música de ese corte. Clásicos como “Muévete”, “El Velo”, “Seres De La Noche”, “Nada”, “La Fiebre De Marzo” o “Te Veré” demuestran con claridad que gustaban de romper el esquema establecido bajo el cual se podía entender ese momento a Colombia a nivel musical.

Luego de participar en un tributo a The Cure versionando “A Forest”, se toman un receso de siete años que concluye al cerrar Rock Al Parque en el 2007. Posteriormente trabajarían en un nuevo álbum bajo la producción de Phil Vinall, el mismo de Zoé. Ese álbum seria Romances Científicos, del cual se desprende “Conténme”. En esa gira Tato decide abandonar la banda, pero eso no les impidió presentarse en el South By Southwest en 2011.

Imagen tomada de Facebook.com/EstadosAlterados

Este año finalmente llegan con su quinta producción, Intruso Armónico. Para la ocasión deciden trabajar con Victor Bender, responsable de producir su aclamado debut de comienzos de los noventa. De acuerdo a lo dicho por el ahora dúo, es un trabajo mas experimental. Y tienen algo de razón, porque se aleja mucho de lo que hicieron en Romances Científicos. Es como si quisieran retomar las cosas por donde las habían dejado en Rojo Sobre Rojo.

“Mi Mente” impone condiciones desde el principio. Guitarras haciendo presencia a la par con unos teclados bien industriales. “A Toda” es más sintética y experimental, pero no por eso deja de tener un coro bien emotivo. Aparece el primer sencillo “Guayaquil”, y de inmediato dejó claro que este regreso iba muy en serio y con el claro objetivo de seguir desafiándose a si mismos. En este caso con un bolero electrónico portador de una letra para dar ánimo luego de tocar fondo cuando dice:

“perdí la vergüenza, perdí la razón, perdí la cabeza, perdí el temor, perdí todo lo que se puede perder y ahora soy libre”.

“Inventándome” es mi favorita de Intruso Armónico. Desde que la escuche esa noche, quedé encantado con ella. Se equilibra bien entre unos teclados muy atractivos y una letra algo existencialista pero en general descomplicada. Eso si, para nada carente de profundidad. “Por Ti” pinta para ser clásico de Estados Alterados. Pop sostenido en un pulso de guitarra que va directo al grano, a la par con los teclados que le dan ese aire de himno. Elvis transmite acá esa empatía que los hace tan especiales cuando se trata de hacer música más accesible. Con “Quiero Más” retoman la experimentación, con una mayor presencia de la guitarra y nuevamente con ritmos más industriales.

“Snuff” es un ejercicio sintético bien extraño que viene abriendo las presentaciones de esta gira, donde dan rienda suelta a ese estatus que tienen en Colombia de ser una banda tan sui generis. Esa noche en el Hard Rock Café de hecho subían al escenario con cabezas de extraterrestres gigantes. Es claro que no les incomoda ese estatus. Al contrario: saben que de allí sale su encanto.

“Soñado E Imaginado” apuesta por el estilo de clásicos como “Nada” o “Te Veré”, pero con un ritmo más cadencioso. “Navegante” avanza por momentos más sinfónicos, más poéticos, con teclados más prolongados y con Elvis dando su mejor desempeño vocal en todo el álbum.

Vamos llegando al final y aparece “Seguridad”. Industrial en la línea de “Los Amos De La Información” en un ataque directo a la privacidad cuestionable de Internet, y seguramente con algún guiño al escándalo de las chuzadas. En esta canción colabora en las voces Dilson Diaz de La Pestilencia. El álbum concluye con “Atonal”, que cierra tal y como su nombre lo dice, fuera de tono. Una serie de ecos y zumbidos en los que se evidencia que asumieron los riesgos necesarios para entregar a su publico un trabajo que los mantiene frescos y vigentes.

La tradición tropical de Colombia ha impedido a muchas bandas de ese corte adquirir una popularidad más acorde con su estilo musical (o directamente ha impedido que aparezcan muchas bandas de ese corte). Si me lo preguntan, yo no creo en la Elegancia Tropical de Bomba Estéreo, creo en ese Intruso Armónico que representa Estados Alterados, que va mas allá de dar titulo a su nuevo álbum.

Es uno que no siente miedo de declarar a grito abierto en medio de ese contexto tan domesticado del Hard Rock Café que merecen tener un lugar en sus paredes antes que Ozzy Osbourne y Motley Crue. Uno que no tiene miedo cuando hay que desafiar al mundo con cada nuevo álbum. Uno que pudo emerger de una Medellin con ideas muy distintas en la cabeza. Mejor dicho, es ese intruso que suena bien aún fuera de contexto.

Mi recomendada es “Navegante”. Solemnidad pura, cinematográfica.

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