Reseña: Morrissey – World Peace Is None On Your Business

Por: Daniel Ospina 

No creo que haya algo o alguien en la historia de la música contemporánea que pueda compararse a Morrissey. Esa capacidad de ser siempre contestatario, ácido, sofisticado, polémico, héroe, villano, y ser al mismo tiempo lo mejor y lo peor que puede tener una disquera en sus manos lo hace especial.

En los últimos tiempos luego de su regreso en 2003, Morrissey viene teniendo altas y bajas. Sigue siendo prolífico y no solo escribiendo música, puesto que el año pasado lanzó su autobiografía con la dosis de polémica y narcisismo que siempre podemos esperar de él. Incluso a comienzos de este año se rumoreaba que estaba escribiendo su primera novela.

No obstante, los problemas de salud que lo vinieron aquejando a lo largo del año pasado, así como las dificultades que tuvo para encontrar una nueva disquera luego de lanzar ‘Years Of Refusal’ en 2009 con Decca, ponían sobre la mesa la posibilidad de un retiro de Mozz. Afortunadamente parece que seguirá dando problemas un rato más, y luego de firmar con Capitol, lanza su décimo trabajo como solista, ‘World Peace Is None Of Your Business’, del cual además de la homónima, han aparecido como sencillos a la fecha “Istanbul”, “Earth Is The Loneliest Planet” y “The Bullfighter Dies”.

La titular “World Peace Is None Of Your Business” es un ataque a la política que usa la paz mundial como carnada para ganar elecciones, y como mordaza para privar a su gente de libertades. Todo esto entre baterías tribales y una guitarra memorable. Un riesgo bastante grande arrancar un álbum con el primer sencillo, que de cualquier forma parece tener recompensa en “Neal Cassady Drops Dead”, que continúa sosteniéndose de las guitarras en forma incomparable, agregando incluso una balalaica. La letra habla del autor beatnik y de la reacción que tiene a su muerte quien fuera su pareja sentimental, Allen Ginsberg. Entre eso y las rimas bizarras donde relaciona enfermedades como la rubeola y la gangrena arman uno de los temas más curiosos de su trayectoria solista.

Continuamos con “I’m Not A Man” que es con distancia la mejor del álbum. Reivindica el hecho de que si ser un hombre implica insultar o matar a los demás por tener inclinaciones políticas o musicales distintas, si maltratar a las mujeres, matar animales o en general ir en contra de la fraternidad entre los seres humanos justifica como diríamos por aquí “ser un varón” o “ser un machito”, Mozz dice que él no lo es. Es su manifiesto de vida, replicado en la forma mas épica y potente posible.

Para “Istanbul” se vale de los ritmos árabes y le da vida a un clásico moderno para el británico, donde relata la historia de unos padres que pierden a su hijo, victima del pandillaje en esa ciudad. “Earth Is The Loneliest Planet” con su tono flamenco y ese acordeón en el puente solo le hacen pensar a uno “es Morrissey, nada que hacer”. La letra representa el concepto de la soledad que tanto caracteriza sus letras desde siempre, con una característica dosis de sarcasmo.

“Staircase At The University” parece llevarnos de vuelta a los tiempos del ‘Viva Hate’, cosa que no es gratuita puesto que el propio Mozz mencionó que todo el álbum en si era una especie de secuela de su debut. Aborda un poco el tema del bullying y las presiones que puedes sentir en el hogar por ser el mejor en el ámbito académico, en vez de recibir el apoyo o el aprendizaje para abordar cosas mas difíciles en la vida. El solo de guitarra flamenca los puede dejar en shock.

Por su parte, “The Bullfighter Dies” es más del tipo que cosas para cantar en un puerto con marineros abrazados y ebrios. Es un guantazo al mejor estilo de Homero Simpson diciendo “señor, exijo una satisfacción, lo reto a usted a un duelo. ¿Acepta o es usted un cobarde?”. Es una critica dura, con nombres y lugares concretos (Sevilla, Málaga, Madrid, Murcia, Barcelona, Valencia) en los cuales la fiesta brava de las corridas de toros sigue teniendo vigencia a costa de matar animales por simple entretenimiento. Tiene toda la pinta de los temas que hacia con The Smiths, concretamente en los tiempos de ‘Meat Is Murder’. Aunque, seguramente con menos riesgo en la música propiamente dicha.

“Kiss Me A Lot” es puro jangle pop marca de la casa, todavía con reminiscencias flamencas entre cruzadas con la influencia glam rock de los tiempos de ‘Your Arsenal’. Podría ser infaltable en la gira de promoción del álbum. “Smiler With Knife” con su tono acústico aborda otra de las bizarradas literarias de Morrissey: ¿Que pasaría si un asesino serial y un poeta maldito se encontraran? ¿Que tan héroe es el poeta y que tan villano es el asesino? Curiosa paradoja que cierra con las guitarras creando una atmósfera épica, desgarrada y temperamental.

Vamos llegando al final y nos encontramos con la britpop “Kick The Bride Down The Aisle”. Aborda el maltrato entre géneros desde la perspectiva contraria a la que uno podría esperar: es el hombre siendo victima de la mujer que quiere vivir a costillas de él, pero con la diferencia de que este finalmente se libra de su novia ¡Enviándola escaleras abajo!. Pero es por encima de todo, un himno a la soltería. “Mountjoy” es un poco como la segunda parte de “Smiler With Knife”. El asesino es encarcelado y narra las dificultades de vivir tras las rejas, sin amigos, sin la opción de extrañar nada allá afuera, soportando la intimidación de los carceleros y de los otros prisioneros. Todo esto sostenido en lo más cercano a ese folk solitario y lastimero por el que Bob Dylan se hizo leyenda.

El cierre con “Oboe Concerto” es, me parece, pura autocomplacencia de Morrissey. Narra la ausencia de sus ídolos y viejos amigos, todos muertos, y el es el siguiente en la lista. Se refiere directamente al hecho de que la música de la actualidad le resulta insoportable. No resulta un muy buen cierre si me lo preguntan, pero tampoco me imaginaria a Mozz expresándose de otra forma ante el presente con el que debe convivir hoy en día.

A pesar de que difícilmente se le pueden discutir las facultades creativas a Mozz, ‘World Peace Is None On Your Business’ evidencia las dificultades de salud y profesionales que tuvo que pasar el cantante durante su creación. No es un trabajo que se pueda poner a la altura de sus clásicos de los noventa, ni siquiera de ‘You Are The Quarry‘. Pero eso no le quita que sea sincero y justo con su propio legado, ni que sus letras sigan estando siempre a la altura de la situación o del 2014.

Mi recomendada es “Istanbul”. Cuando se trata de hacernos imaginar el capítulo de una versión actualizada de Aladino, esa canción consigue hacerlo con la mayor fidelidad posible.

Escúchenlo completo a continuación:

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