Reseña: Superlitio – Nocturna

Por: Daniel Ospina 

La banda se presentará el viernes 13 de marzo en el Festival Estéreo Picnic. Todos los detalles AQUÍ

Superlitio se ganó a pulso en mi cabeza el titulo de ser una de los mejores agrupaciones colombianas que haya escuchado en mi vida. Eso no es poca cosa, tomando en cuenta que hablamos de una banda que a pesar de tener un sonido rock mas o menos marcado, no deja de lado por eso los ritmos característicos de su Cali natal, cruzándolos con el funk, el reggae, y hasta con champeta en “Champetronica” hace unos años.

La verdad no me llamaron nada la atención cuando supe que lanzaron Manual Psicodelico del Ritmo Vol 1 hace unos años. Eso cambió cuando los vi en vivo en el 2011, en el Festival SOMA. Aunque esa noche iba por Interpol , me dejaron gratamente sorprendido con la energía, la pasión y la fuerza de sus canciones. Desde eso los comencé a tomar más en serio, a la par que fui comprendiendo en un sentido más global que estaba ante una banda que, bien o mal, tiene un sonido realmente propio, ajeno a copias concretas. Aunque no tanto a las tendencias a seguir, lo cual pone un punto de equilibrio entre innovación y accesibilidad que tanta falta le hace a la música colombiana por estos días.

Las puertas que les abrió el Manual Psicodelico del Ritmo dejan el horizonte claro para Nocturna. Con “Colmillos” y “Alma En Pedazos” como cortes de difusión, es un trabajo mas urbano y con menos concepto detrás que su predecesor, siendo un trabajo despojado de la necesidad de retratar un lugar concreto, como fue justamente el caso de Cali en dicho álbum. Las letras alternan entre lo melancólico y lo bizarro, equilibrándose bien con los distintos estilos que abordan en las 11 canciones que lo conforman.

Básicamente lo podemos calificar como un álbum de synthpop tropical, a medio camino entre Estados Alterados y Divagash. “Puro Goce” es la forma en que sonaría Depeche Mode si fuera del Valle del Cauca, mientras que “Yo Necesito” y “Mi Tesoro” se tiran directamente por la discoteca.

El pop tiene su lugar en “Un Solo Día” y “Sometido”, esta última que tiene toda la pinta de ser sencillo próximamente. El componente rock se ve reflejado principalmente en “Alma En Pedazos” (bien deudora de “Te Lastimé” y “Viernes Otra Vez”), “Saca El Diablo”, que me recordó con esos teclados casi gritones el tema principal de Rock N’ Rolla, y “Colmillos”, la cual aparece también en una versión acústica que podemos calificar de “cabaretera”.

A medio camino entre esos dos puntos se podría situar a “Vándalos”, una de las que muestra las enseñanzas que les dejó el Manual Psicodelico del Ritmo. Y por supuesto, en una búsqueda de la madurez definitiva tan evidente como la de Nocturna, no podían faltar los medios tiempos y las baladas. Mismas que se ven representadas en la nostálgica “De Ti”.

El aporte de su productor Tweety González es clave para comprender no solo el nivel de excelencia que alcanzan los caleños con Nocturna, sino el perfil que progresivamente se van labrando en el ámbito latinoamericano. Porque no debe quedar duda: si tenemos que hablar de trabajos en español lanzados en este 2014, se antoja muy difícil que Superlitio tenga competencia este año en unos Premios Shock o unos Grammy Latino en cualquier categoría que se le nomine.

Mi recomendada es “Puro Goce”. Fue uno de esos clicks instantáneos en la cabeza a los que uno nunca puede ser indiferente.

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